dominada por plantas xerófilas, perfiladas en una tierra árida y llena de enormes piedras, prevaleció el calor de la alegría, recreación, solidaridad, amistad y sentido misionero 7.500 jóvenes vinieron de de ocho Estados de la Unión Nordeste Brasileña (UNeB). Vinieron también participantes de Rio Grande do Sul, Pará, Brasilia, Río de Janeiro y São Paulo.
La Nueva Jerusalén fue el escenario del espectáculo de la Pasión de Cristo, evento que atrae decenas de miles de personas, todos los años, para acompañar la historia de Jesus a través de las escenas en los ocho escenarios distribuidos a lo largo de una ciudad que recrea a Jerusalén y a un palacio de Roma. Toda esa explosión creativa estuvo al servicio del campori, que contó con coches y caballeros vestidos de centuriones romanos, lideres con trajes de autoridades religiosas de la época de Cristo, cuidados visuales en la caracterización de lugares como el Palacio de Herodes y el Monte del Getsemaní, y miles de jóvenes usando ropas típicas de Galiléia.
Tan grande riqueza de detalles impresionó hasta los más expertos en encuentros de esa naturaleza. “En 35 años de ministerio, jamás tuve una experiencia tan destacada como esta, donde la creatividad estuvo al servicio de la predicacion del evangelio”, se sorprendió el pastor Baraka Muganda, líder mundial de los jóvenes adventistas y principal orador del evento. El espanto del líder se justifica en números. Fueron 235 clubes de jóvenes. Algunos llegaron a viajar más de 20 horas. Para atender al contingente joven, más de 220 duchas, 200 sanitarios químicos, 315 grifos y el consumo de 320 mil litros de agua por hora, siendo posteriormente reutilizada para otros propósitos, era una preocupación por las reservas hídricas lo que hizo que el evento fuese conocido como el “campori verde”. “Es una estructura excepcional hasta para quien suele realizar grandes eventos”, afirmó el empresario Robinson Pacheco, propietario de Nueva Jerusalén y organizador de la Pasión de Cristo.
COMUNIÓN Y MISIÓN 
Varias caravanas aún armaban carpas , el jueves de noche, cuando oficialmente el campori fue declarado abierto. Inmediatamente después del saludo de los líderes y coordinadores , llego en secuencia la quema de fuegos por cerca de 10 minutos, el pastor Muganda causó um sobresalto entre los presentes, al entrar en el escenario vestido como una autoridad de la antigua Roma, montado en un coche conducido por caballos y guiado por una emulacion de la guardia pretoriana. La representación animó la juventud y llevó el pastor Odaílson Fonseca, líder de Jóvenes de la Uneb y coordinador general del evento, a estimular los participantes sobre la importancia del encuentro. “Apasionados por Jesus, este va a ser el fin de semana más inolvidable, apasionante y misionero de la vida de vosotros!”, preconizó, con trajes semejantes a lo de un sacerdote y acompañado por los líderes de jóvenes del territorio de la UNeB.
Los clubes iniciaron el segundo día del evento actividades de camping y proyectos sociales realizados en ciudades de la región. Mientras algunos se dividían para participar en los juegos como carreras de burros y concursos de conocimientos bíblicos, centenares de jóvenes se dirigieron para un mix de acciones sociales: donación de sangre, recaudación de alimentos, atención médica y jurídica y limpieza de plazas públicas estuvieron entre la composición de actividades desarrolladas con alegría por los jóvenes, buena parte de las acciones en Caruaru, a cerca de 30 km del campamento. “Ayudar otras personas es el mínimo que puedo hacer por el privilegio de estar aquí”, dijo Marcelo Vieira, 21 años, miembro de un club de Bahia, durante la donación de sangre al hemocentro de la ciudad, que abrió en el feriado de manera excepcional para atender a los voluntarios.
Cuando la noche llegó, la expectativa era saber cual de los escenarios sería utilizado para la programación. No tardó y los participantes fueron conducidos al escenario donde sería realizada una Santa Cena especial. Todos los participantes del escenario estaban vestidos con ropas de Palestina. El pastor Geovani Queiroz, presidente de la UNeB, condujo una ceremonia marcada por la reverencia y por el simbolismo de los últimos momentos de Jesus junto con los discípulos. Fueron distribuidos para la Santa Cena cerca de 175 litros de jugo de uva. En el mensaje, el pastor Queiroz usó del eslogan del campori – “Jóvenes por una Pasión” – para hacer una exortacion a los presentes. “Pido que vosotros se enamoren cada vez más por Jesus, y hagan de él el Señor de sus vidas.” El momento tuvo un toque solemne, cuando cada participante empuñó una vela encendida, provocando un reverente efecto visual. De allí fueron al escenario del Getsemani, donde una dramatización del sacrificio de Cristo antecedió el mensaje del pastor Muganda, que reforzó la importancia de la participación joven en la diseminación del cristianismo.
El sábado comenzó con un culto especial, para lo cual todo el campamento se vistió con trajes de los tiempos bíblicos. Evocando la pasión “por la fidelidad”, sobres de diezmo exclusivos del campori fueron entregados a los adoradores. Enseguida, por primera vez, todos los acampantes salieron de Nueva Jerusalén para una manifestación en Caruaru. Cargando banderas y pancartas y valiéndose de palabras de orden, los acampantes se posicionaron contra las drogas, el cigarrillo, el alcohol y la violencia familiar, y alertaron la necesidad de preservar el medio ambiente. Más de 20 mil folletos con mensajes para dar calidad de vida fueron entregados a la población, que acabó adhiriendose al desfile. Según la Policía Militar, más de 10 mil personas participaron de la manifestación. El clima era de tanta alegría que los jóvenes solicitaron a los habitantes de los edificios que lês echaran agua, para refrescarles por el calor de más de 35 grados. Fueron atendidos con satisfacción. La ama de casa Neusa Silva elogió el comportamiento de los jóvenes. “Es la primera vez que asisto a una manifestación tan pacífica en la ciudad”, dijo, admirada por no haber ocurrido ninguna depredación de plazas u otro patrimonio público.
MISIÓN CALEB

En la noche, tuvo inicio el momento más esperado del encuentro. Después de una ceremonia de investidura que contempló más de 410 líderes del Ministerio Joven, fue lanzado el Proyecto Caleb. Para los organizadores, la motivación céntrica del campori era el estímulo a la participación en el proyecto misionero que pretende llevar 5 mil jóvenes para que intercambien las vacaciones por una campaña evangelística en 400 ciudades sin presencia adventista, en enero del próximo año, y construirán siete templos. Inmediatamente después de un breve mensaje, los líderes de jóvenes de la Uneb removieron unas falsas piedras que estaban en la escenografía y revelaron 5 mil kits para que sean donados a los “Caleb”, conteniendo un bolso moderno con Biblias exclusivas, estudios bíblicos, el DVD “Dé Bien a La Vida”, con orientación sobre el éxito, las finanzas y la fidelidad, y otros materiales evangelísticos. Toda esa estructura fue resultado de donaciones de la Conferencia General, División Suramericana, UNeB y empresarios. “Estamos preparándonos para el Cielo, pero Dios no quiere que lleguemos allá solos”, dijo el pastor Odaílson. “La aventura misionera está comenzando, y comienza también la eternidad de vosotros”, concluyó.
Sin poder estar presente al encuentro, el pastor Erton Köhler, presidente de la División Suramericana (DSA), envió un vídeo saludando los Calebs y afirmando que la experiencia norteña está sorprendiendo la Iglesia en América del Sur. “Todos estamos atentos al trabajo de vosotros, que muestra una juventud dispuesta a cumplir la misión en comunión con Dios”, dijo. La cantante Rafaela Pinho, una de las invitadas del encuentro, sorprendió a todos al dirigirse al escenario y revelar su deseo de participar del Proyecto Caleb. “En enero, tendré compromisos con la grabación del CD, pero voy a separar 10 dias para el proyecto Caleb, y quierosaber de los 7,500 que están aquí ya que ellos deberán ser mis compañeros en esta jornada misionera”, afirmó. Enseguida, los jóvenes recibieron una luz de neon, que será intercambiada cuando vuelvan a sus lugares de origen y que participen de las convenciones de entrenamiento para la Misión Caleb. Después de la música de consagración marcada por el brillo de luces de neon, entregados a los participantes, los organizadores encendieron hogueras que simbolizaban el Fuego del Consejo y realizaron bautismos y llamados.
El domingo de la clausura, el pastor Otimar Gonçalves, líder del Departamento Joven de la DSA, se dirigió a los presentes reivindicando el compromiso misionero como algo vital para el crecimiento de la Iglesia. Muchos participantes decidieron consagrarse para una vida de comunión y servicio en favor del evangelio. El llamamiento a la consagración estuvo presente durante todo el evento, con campañas de oración cada dos horas y marcadas por fuegos artificales , en una ceremonia conducida por el liderazgo del Ministerio de la Mujer. La primera gran concentración de la juventud adventista del Nordeste terminaba también de ese modo: con los jóvenes reflexionando sobre la necesidad diaria de tener una relación con Dios.
Heron Santana (UNeB)
Colaboraron: Ariston Júnior, Karla Monteiro e Tatyanne Moraes.

Fonte: Revista Adventista (Diciembre 2007)
Fotos: MisaGruber (DSA) e Elias Ramos (UNeB)
Sitio oficial: www.camporinordeste.com.br